Mi experiencia en las redes sociales.

Me gustaría de hablar de facebook, pero a mi me tocó un poco antes el fondo emocional en otra red social.

Siempre he tenido esta vena de investigador, me gusta enterarme de cosas. Llevo mucho años en linea, y la experiencia me ha dicho que la gente, cuando comparte cosas en linea, se le olvida. A mi no.

Facebook es una droga muy dolorosa.

Facebook es una droga muy dolorosa.

Usé las redes sociales para enterarme de la vida de las dependencias, SIEMPRE me puse mal. La cosa es que jamás he encontrado lo que quiero.

Recuerdo una vez, poquito después que me separé de la expareja, entré a su perfil, y empecé a leer lo que posteaba. “Hasta que conocí el amor” -Escribió- Me puse muuuy mal. Sentí una especie de traición, como si lo que habíamos vivido ella y Yo no era nada. Me dio una rabia que pronto se convirtió en deseo de venganza. Empecé a postear cosas en mi perfil denostándola. Se convirtió en una obsesión estar checando las reacciones a mis posts de berrinche. 🙂

Era envidente mi dolor. Yo tengo un defecto de carácter que me salió en el cuarto paso, que es el orgullo.

Después de mi catarsis HORROROSA, me entró una verguenza muy dolorosa por exhibirme de esa manera con la gente que me conocía.
La realidad es que nadie me comentó nada, pero no había necesidad. Yo sabía que había hecho un ridículo monumental, por portarme como un adolescente lastimado y cobarde, porqué no tenía porque decir esas cosas.

Hoy tengo un grupo, una terapia que me ayuda a sacar esas cosas que me producen sufrimiento. Hoy no tengo sugerencia para ver lo que me pone mal. Desde ese día, no he vuelto a ver el perfil de la dependencia. 🙂 Honestamente, lo dejé de hacer, porqué me dolió. Yo creo que sólo así pude hacerlo.

Acá en Neuróticos Anónimos, me regalan que tengo que concientizar mi enfermedad. ¿De qué tengo la capacidad de enterarme? ¿Estoy preparado para saber cosas de la expareja?

Yo creo que haber dejado las redes sociales, o por lo menos sesgarle a ver los perfiles de mis dependencias, me ha quitado sufrimiento y me regalado tranquilidad. Me resiente porqué es “lo normal” estar en las redes sociales, pero por hoy mi tranquilidad tiene un precio y como ya me dolió, lo pago.

Gracias por la tolerancia. 24 horas.