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Hola mi nombre es Beatriz y soy neurótica
hablar del Inicio de la neurosis en mi niñez me causa sufrimiento y tristeza, porque cuando estaba pequeña no sabía qué era lo que me pasaba, sentía rechazo de los niños, no me podía relacionar con ellos, siempre me sentí menos que ellos, yo sentía que lo que yo opinaba nadie lo tomaba en cuenta, casi por lo regular me juntaba con gente mayor y empecé a pensar como adulta, entonces no me sentía adaptada con los chicos y chicas de mi edad, siempre estuve sola, me daba miedo platicar, mi madre siempre juzgándome lo que ocasionaba que me diera miedo hablar, mis compañeras se burlaban de mi y se aprovechaban que yo me dejaba para insultarme y yo me guardaba todo.
Siempre estaba llorando, siempre llegaba a mi casa llorando y platicándole a la madre todo lo que me hacían y llorando, me la vivía envuelta en el llanto y no podía defenderme.
En la primaria tuve a una compañera que me amenazaba, me decía: si no me das de tu torta te voy a pegar y siempre se la daba, me daba mucho miedo, siempre viví así, llena de represión y angustia y no podía expresar mis sentimiento.
Una vez la madre me dijo no te rías así de fuerte, tienes que ser seria, compórtate y pues así pase mi niñez acumulando toda la neurosis sin saber que era lo que me pasaba pero al llegar a Neuróticos Anónimos en Línea me di cuenta que era neurosis lo que tenia pero poco a poco voy sacando todo el resentimiento que fui acumulando este tiempo y con la ayuda del Poder Superior voy superando esta enfermedad. Muchas gracias compañeros serenas 24 horas.
Hola soy M. Angélica, escuchando el tema El inicio de mi neurosis en la niñez, recuerdo que desde niña era muy caprichosa y quería que las cosas se hicieran a mi manera, hacía sentir mal a mi mamá cuando le rechazaba los alimentos que me daba, según porque nada me gustaba y a quien afectaba era a mi cuerpo que lo tenía flaco y escurrido , recuerdo que en el colegio era una niña muy solitaria, estaba llena de soledad y a veces llegaba a tener una sola amiga y eso haciéndola a mi manera.
Siempre fui una amiga manipuladora y mangoneadora, nunca pude entrar en un circulo social para mi me es más fácil buscarme enemigos que amigos. En el inicio de i neurosis en la niñez veo que desde el kínder hasta la universidad siempre tuve los mismos problemas ya que no podía trabajar en equipo y eso era porque yo me sentía tan perfeccionista que no podía aceptar que la gente participara por mi egoísmo y mi egocentrismo siempre manifestaba sufrimiento por no saber ser compañera y porque me gustaba mucho la soledad .
En el inicio de mi neurosis en la niñez, fuí una niña llena de inseguridad y de soledad.
Al entrar a Neuróticos Anónimos en Línea, me doy cuenta que todos esos problemas de mi niñez me han generado mis problemas emocionales actuales ya que seguí esos patrones de conducta que solo me llevaron a tener frustración y no tener deseos de seguir viviendo, quizás de optar por un suicidio.
Por hoy quiero comenzar mi cuarto paso en este grupo y se que trabajando mi historial voy a conocerme un poco mas para dejar mi pasado y ya no traerlo cargando en mi diario vivir, se que al trabajar el solo por hoy hay una esperanza de ver mi vida de diferente manera y darle la calidad de vida a mis hijos sin afectar su infancia por el solo hecho de que yo tuve una infancia un poco difícil, gracias por permitirme compartir y serenas 24 horas.
Me llamo Mary y soy neurótica
Mi experiencia al escuchar el tema de La neurosis en mi niñez, se remonta a que yo siempre he vivido con sufrimiento, siempre con pspicologos con la neurosis con el sufrimiento a la luz de los ojos
Yo recuerdo q tenia como cuatro años cuando empecé a tener conciencia, me acuerdo q la mayoría del tiempo sentía rechazo, generalmente permanecía en el mismo lugar, no buscaba amistades prefería la soledad, las niñas se burlaban de mí y yo me sentía mal sentía q eran malas q rompían el código a nivel mundial por burlarse de mí, pensaba no puede ser que sean tan malas no puede ser que no tengan educación, que no tengan respeto por las personas, por que quiere decir que si mienten algo anda mal en sus casas, que todo lo que yo miraba en los programas, que mamas mantenidas, que gente corrupta, personas que no se hacen cargo de sus hijos, baja autoestima, sufrimiento, ósea yo me imaginaba muchas cosas.
Por eso decía no puede ser que esta sea la realidad de las personas y yo tenga una realidad mejor no no de seguro yo estoy equivocada por eso siempre creí q yo tenia algo mal, al lugar que iba miraba problemas , por lo tanto yo siempre estoy mal y así iba yo subsistiendo me sentía mal, en todo momento, también recuerdo que me gustaba comer pared, me comia los trocitos, me mantenía sucia, desarreglada, no tenía amiguitas ni ropa bonita tuve zapatos bonitos hasta los nueve años.
No se si mi madre no tuvo la capacidad de atenderme, mi madre es madre soltera, y creo que la empece a tener pero a la vez solo ella era la única q me “quería” o no tenía de otra ……no fuí una niña problema pero yo tenía problemas, Ahora en Neuróticos Anónimos en Línea puedo voltear al historial y retomar mi vida de una mejor manera. Gracias
LA NEUROSIS Y MI NIÑEZ
Hola mi nombre es AR y soy neurótica. Cuando escuché el tema de La Neurosis y mi niñez, en realidad hasta hace muy poco tiempo caí en la cuenta de que soy una persona que padece neurosis y que no es de ahora, sino que se fue desarrollando desde mi niñez. Fui una niña con cierta “tranquilidad”, lo pongo entre comillas porque ahora me doy cuenta que era una especie de bomba de tiempo, esperando el momento o algún suceso en particular para estallar. Me iba muy bien en la escuela pero no sabía socializar con otros niños, me llenaba de soledad la mayoría del tiempo, me incomodaba la compañía de otras personas y con cualquier pretexto los evitaba, me sentía tan tonta conviviendo, no sabía que decir o que platicar, encerrándome en mi propio mundo y en los libros para evitar el contacto. Fui “obediente” con mis padres pero por dentro quería gritar y decir no, no estoy de acuerdo, pero como no decía nada, deje que ellos decidieran muchísimas cosas por mí, tanto simples como trascendentales.
El momento tenía que llegar, a mi edad adulta, estalle y de la peor manera, reclamando, exigiendo retribución por tantos años de silencio, era tanta la rabia y el dolor contenidos. Mi familia me ha pedido perdón y me da vergüenza admitir que eso me causa cierta satisfacción pero en realidad el aliviar el dolor y lograr mi recuperación emocional es mi trabajo personal y dejar de culpar a los demás.
Busque en muchas partes, psicología, psiquiatría, religión pero guiada por mi Poder Superior tal como yo lo concibo, es que llegue hace unos meses a Neuróticos Anónimos en Línea donde he conocido compañeros con el mismo sufrimiento, puedo dejar mi dolor en las juntas de recuperación y a su vez al escuchar sus historias para mi el haber llegado a Neuróticos Anónimos en Línea es un gran regalo que también va a ayudar a sanar mis emociones. Gracias por el servicio, Serenas 24.
Hoy quiero compartir mi experiencia sobre “ENTRE EL AMOR Y EL SUICIDIO“, yo recuerdo que llegue al grupo de Neuróticos Anónimos en Línea justo por eso, por querer el suicidio debido a que mi pareja (la dependencia), me había dejado.
Habíamos tenido una relación larga, fueron 3 años 6meses y me dejo, la mente me dice, me dejo cuando más lo necesitaba, sin embargo yo no quería aceptar que el ya no quería estar conmigo, pensaba que tenía que haber alguna forma para llamar su atención y el regresara conmigo, yo lo llamaba llorando pero el sabía que nuestra relación ya estaba muy mal, entonces como lo veía tan decidido a no regresar conmigo, pensaba que la vida ya no tenía sentido, que mi existencia en el mundo debía concluir y lloraba pidiendo a mi poder superior me eliminara del planeta, pensé muchas veces en suicidarme, mi plan era canalizarme las venas y dormirme hasta desangrarme, pero nunca lo efectué según la mente por falta de coraje, era tal mi desesperación que me puse a averiguar en el internet cómo hacer para salir de tanto sufrimiento y encontré al grupo Neuróticos anónimos en línea, recuerdo que la compañera que me escucho me dijo ya no estás sola tienes un grupo, y le decía que no podía mas y la compañera me dijo ahorita estas respirando y estas sin el y en ese momento sentí un gran alivio, sentí que el mundo volvía a tener sentido y aunque muchas veces quiero morir por mi querida dependencia, saber que no estoy sola y que tengo un grupo, me ayuda a vivir 24 horas y no echarle acción a la muerte.
Muchas gracias compañeros, les deseo serenas 24 horas!!
Desde la adolescencia me ha costado trabajo relacionarme con las personas, sobre todo en el área afectiva
Desde la adolescencia me ha costado trabajo relacionarme con las personas, sobre todo en el área afectiva. Cuando tengo una pareja, comienzo a sentir mucho sufrimiento, pues se presentan en mi los celos, la obsesión, el apego, el deseo de controlar a la persona que esta conmigo, entre otras muchas emociones tormentosas.
Llego a sentir que si mi pareja me fallara en algún aspecto, yo no podría seguir viviendo. Muchas veces en la adolescencia llegué a generar disturbios de suicidio para llamar la atención de la persona que en esos momentos estaba conmigo, e incluso me tornaba agresiva y demandante, teniendo para ellos exigencias imposibles de complacer. Vivía con mucho miedo de perder su afecto, y a la vez sintiendo que no podía realmente amar a las personas por miedo a salir lastimada. Esto muchas veces me llevó al aislamiento para protegerme, pero empezaba a sentir soledad y frustración.
Al llegar a NAEL, Pude verme identificada con personas que sienten las mismas emociones que yo. Puedo ir conociéndome y reconociendo la verdadera raíz de mi enfermedad. A través de la agrupación, he conocido un programa de recuperación y esto me permite solo por hoy, tener relaciones mas sanas con las personas que me rodean, con una pareja y conmigo misma, y esto me ayuda a poder sentirme mas tranquila.
"...A lo largo de mi vida, he echo Dioses de quienes me rodean y a quienes yo me siento unida..."
Ahora que estoy en el programa, en Neuróticos Anónimos en Linea, donde poco a poco, a través de las experiencias que me regalan los compañeros así como la literatura, voy dándome cuenta que aquello que llamaba amor es sólo una necesidad enorme de aceptación, una obsesión cruel y mortal de eliminar la desquiciante sensación de soledad y aislamiento que experimento desde la infancia por la enfermedad de la neurosis que me convierte en un ser incapaz de crecer emocional y psicológicamente, un ser incapaz de amar, por lo tanto un ser completamente dependiente de la vida de quienes me rodean.
A lo largo de mi vida, he hecho de quienes me rodean y a quienes yo me siento unida o de quienes yo siento derecho por un vínculo fraternal, amistoso o amoroso, dioses supeditados a mis deseos, necesidades y caprichos, dioses de barro a mi servicio, sin sentimientos, pensamiento o vida propia. Me resienten sus necesidades, me resiente su libertad a tal grado que enloquezco en arrebatos de ira, gritos, golpes, silencios manipuladores, indiferencia, depresiones, disturbios y perturbaciones de suicidio o de matar; conmiseración, buscando que, conmovidos por mi enfermedad, cedan a mis caprichos, a mis conceptos, a mi miseria humana porque para mi, esas personas (madre, padre, hijos, pareja, amigos, no amigos, etc) ellos no son personas, no tienen valor ni importancia sus sentimientos. Exijo más de lo que puedo dar y jamás asumo mi compromiso en ninguna relación. No respeto, no tolero, no comprendo, no soy capaz de dar absolutamente nada de mi, ni espiritual, ni física, moral o económicamente.
"... No había un momento de paz mental, emocional o espiritual para mí..."
Recuerdo que en una ocasión, con la pareja actual, mi impotencia por controlar su vida, su forma de beber, sus pensamientos, su persona, sus conocimientos, su preparación que exacerbaban mi sentimiento de inferioridad, su capacidad para vivir y mi insatisfacción constante, con los celos descoyuntados por los fantasmas de una relación anterior, por la idea obsesiva de una mujer de él antes que yo, por ser incapaz de aceptar la situación económica crítica que vivíamos , por la humillación que sentía de las ideas de los padres al respecto y de lo que mi mente generaba al respecto, por el miedo al abandono, por el obsesivo y constante miedo al abandono; ¡locura total! Le agredí, le agredí verbalmente, físicamente, agredí con mis actitudes a la familia, sintiendo la locura de las emociones agolpadas en mi cabeza, del odio enconado hacia mi, hacia a todo, hacia nada, el odio quemante y silencioso que calcinaba una por una mis entrañas, que alcanzaba hasta el más mínimo resquicio de mis pensamientos me mandó al infierno de la culpa, al profundo infierno de la zozobra agonizante que produce el enfermo remordimiento de conciencia, que taladra, que no cesa; me mandó al suelo de la cocina, allí dónde se encontraba mi valor, mi ser, mi voluntad, mi vida, bebiendo cerveza, incrementando la cuenta del abarrote que nos salvaba del hambre y con un frasco de pastillas en la mano, queriendo terminar con mi vida para ser valorada, para herir a la dependencia, a todo el mundo que me había rechazado hasta ese momento de mi vida, para consumar mi venganza mental dónde veía el sufrimiento de quienes me habían lastimado según mi mente. Disturbios de suicidio, disturbios y más disturbios pero nunca consumarlos por cobardía. Más, más odio y resentimiento hacia mi vida, hacia mi persona, hacia los demás, hacia el otro, en un interminable círculo vicioso espiral que estrechaba más y más el camino, la vida y sus opciones para mí.
No había más para mí, me decía la mente. Sólo odio y agresión para mí y por consecuencia para los demás, en la búsqueda de la muerte, de matar o morir, de querer terminar con mi vida por querer terminar con el sufrimiento espiritual que llevaba a toda hora, en todo momento. No había un momento de paz mental, emocional o espiritual para mí. Ese sufrimiento me hizo llegar al programa porque ya no podía más con mi vida, porque sabía en lo profundo que iba a enloquecer, iba a matar o iba a morir de alguna u otra manera, por miedo al psiquiátrico.
Serenas 24 hrs
"...Siempre he pensado que el dinero es fundamental para poder vivir..."
Siempre he pensado que el dinero es fundamental para poder vivir, es lo que siempre me enseñaron. Me enseñaron y a ver que el dinero siempre resuelve las cosas, te saca de apuros, que con el dinero hasta puedes controlar la vida de otros y tu propia vida.
Desde niña siempre me enseñaron que tenía que asistir a la escuela para poder tener una vida de éxito traducida en una vida económicamente solventada, una casa, coche y familia, un plan perfecto para una vida feliz.. Sin embargo en mi juventud le tuve rencor al dinero, pero en mi conciencia lo deseaba, pensando que en verdad eso me ayudaría,que me resolvería la vida.
He llegado a pensar : “ si tuviera dinero todo lo que pudiera hacer, comprar, tener. Si tuviera dinero, no sufriría.” pensando que con él dinero todo estaría resuelto.
En este programa he aprendido que la estabilidad emocional no viene de las cosas materiales, el programa te enseña a ver las cosas equilibradamente, me da la posibilidad de comenzar un camino hacia mi autosuficiencia en todos los sentidos, económicamente y emocionalmente.
El ser humano necesita condiciones materiales para existir, nos dice la literatura; pero muchas veces esas necesidades se vuelven un tormento por mi enfermedad: la neurosis.
El programa me ayuda trabajar en mi, en conocerme y curar los conceptos que tengo sobre el dinero, haberlo de una manera sana y no como el centro de mi vida, el cual debe ser el poder superior.
Gracias por el servicio y serenas 24!!
Hola mi nombre es Joel y soy Neurótico.
"...Mucho tiempo soñé que el dinero me daría la felicidad..."
Me gustaría compartir con ustedes una de las cosas que siempre me han hecho sufrir: el dinero.
Cuando era niño, en la casa había muchas carencias económicas, la comida era contada, los útiles de la escuela eran los más básicos, la mayoría de la ropa que usaba era regalada, y desde ahí comencé a pensar: “Si tuviera dinero no sufriría“, que el dinero era lo más importante en la vida, pensaba que al tener dinero podía ser feliz, como yo veía a los demás, a la gente que según yo tenía dinero.
Los veía seguros, siempre arreglados, yo pensaba que eran felices, que tenían todo para ser felices, no les faltaba nada, tenían todo lo que querían cuando querían y como lo querían… ¿Qué más pueden pedir?
Viví muchos años de mi vida sintiendo que la causa de mi infelicidad era la ausencia de dinero, pensaba constantemente en tener grandes cantidades de dinero para ser feliz, y para ayudar a los demás… Sentía que si yo tenía mucho dinero, iba a poder ayudar a mi familia, a mis amigos, y que tooooda la gente me iba a querer por eso, por ser tan bueno.
La verdad es que mi infelicidad, mi soledad, las causas de mi aislamiento y malestar, siempre fueron causadas por una enfermedad que en mi caso es la Neurosis, ya que cuando tuve la oportunidad de tener dinero, seguía sufriendo igual, sintiendo malestar, soledad, miedos, tristeza. El dinero no fue capaz de llenar ese vacío terrible que existe dentro de mi.
Por momentos me siento bien cuando tengo dinero, me siento seguro, me cambia el humor, y de mis fugas favoritas es irme a algún almacén, pero el comenzar a sentir que el dinero se va a terminar, que me voy a quedar igual, sin dinero, pobre, me vuelvo sentir mal, con miedo, y dejaba de disfrutar el tener dinero, esa sensación de Poder que me da el dinero….
Cuando llegué al Neuróticos Anónimos en Linea, me di cuenta de que el dinero no lo es todo, y que no era la causa de mi sufrimiento, sino sólo un síntoma, que me hacía sentir que sólo el sexo, el poder y el prestigio que podía comprar con el dinero, me hacían sentir bien.
"...pienso que la gente pobre sólo sufre por no tener dinero..."
El día de hoy el grupo me enseña a vivir tranquilo con dinero y sin dinero, a través de las experiencias de los compañeros he aprendido que el sufrimiento me lo han provocado mis emociones, no la gente que me rodea, no el dinero que tengo o dejo de tener, no mi familia ni cómo crecí… Eso me duele, pero me reconforta saber que es algo que puedo cambiar por hoy, que hoy tengo la oportunidad de hablar de lo que me hace sufrir y con ello conocerme y saber que tengo la oportunidad de cambiar mis conceptos y aprender a vivir con lo que tengo queriéndolo y disfrutándolo.
Gracias por el servicio.
Hola, mi nombre es Joel y soy Neurótico.
"...me llenaba de tristeza, odio, resentimiento y con una profunda sensación de soledad...."
Cuando era niño estas fechas, como a todos los niños que conocía, me llenaban de ilusión y alegría, la fantasía de la magia de estos días me daban la ilusión de que todo en la vida era posible, que cualquier cosa buena podía pasar. Sin embargo las navidades como las aprendí siempre fueron dolorosas, terminando siempre en peleas familiares, golpes e insultos. El alcohol se hacía el principal anfitrión poniendo sus reglas y dirigiendolo todo.
Desde ese entonces ya veía las fiestas de fin de año como algo triste y lejos de alegrarme de que llegaran, me llenaba de tristeza, odio, resentimiento y con una profunda sensación de soledad. Las cosas nunca salieron como yo las quería, y comencé a sentir rechazo por la hipocresía que yo veía en la gente, a mi me parecía increíble que la gente realmente sintiera alegría por estas fechas, me parecía todo una gran actuación y yo, mirando con amargura muchas veces desde un rincón, otras integrándome un poco pero fingiendo estar feliz, despreciaba cada gesto, cada palabra, cada abrazo y cada beso que se repartía, pues lo consideraba falso, hipócrita, todo de dientes para fuera…
Cuando llegué a Neuróticos Anónimos, fue lo mismo. Llegué unas semanas antes de que fueran estas fechas y mis compañeros me escucharon manifestar mi odio por todo lo referente a la navidad y año nuevo, les hablaba del sentimiento de odio y coraje que me provocaban estas fechas, y me imaginaba que iba a ser lo mismo en esta navidad que pasé, que iba a tener que ponerme la “máscara” de que todo era hermoso y perfecto y de que realmente podía convivir con alegría con todos aquellos que siempre he considerado hipócritas, falsos y vacíos…
He podido ver, sin embargo, que las cosas no fueron como yo las esperaba. La gente que está a mi alrededor no era intolerante e hipócrita como yo las veía, sino más bien, trataban de tener una fiesta en paz, con todo y los problemas cotidianos que cada uno lleva en su haber, realmente disfrutan de convivir, de desearse cosas buenas, de brindar un abrazo sincero a los demás.
Las cosas no han cambiado ahora, la verdad es que ellos siguen siendo los mismos. Pero el grupo me ha dado la oportunidad de hablar sobre lo que siento, y sin ese velo que cubre mi percepción de las cosas, he podido ver un poco más claro que en años pasados, que la gente está bien, dentro de todos sus problemas y puntos de vista que difieren en muchas ocasiones con los míos, ellos tratan de hacer su vida lo más feliz que pueden. Me he dado cuenta de que el intolerante era yo, que aprendí conductas y actitudes para defenderme de un mundo que siempre me ha parecido cruel, duro, muy duro, y constantemente agredía, insultaba y hacía manifiesto mi odio con mis actitudes. No lo sabía desde luego, para mi era natural. Para mi todos estaban mal, menos yo.
El día de hoy, al tratar de cambiar mis actitudes, de comentar a mis compañeros del grupo cómo es que YO veo las cosas, he podido concebir un mundo menos hostil, más amoroso, y todo sin que nada a mi alrededor haya cambiado. Sólo cambié un poquitito yo, por hoy.
Les agradezco su tolerancia y les deseo que las siguientes 24 horas sean llenas de tranquilidad. Si no es así, ¡acércate!, aquí en Neuróticos Anónimos en Línea yo he encontrado una solución.