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Hola mi nombre es Margot y soy neurótica.
Por hoy facebook sigue siendo uno de los sitios virtuales que mas grave me pone, me da angustia, ansiedad, miedo, ira, rencor, enojo, desesperación y me comienza una cierta obsesión .
La razón es que principalmente lo tengo para averiguarle la vida a mis contactos. Es inevitable empezar a compararme con otras personas y a veces me pongo mal porque mis amigas (y enemigas) lucen mas bonitas, la están pasando mejor, están casadas, tienen novio, dinero, casa, carro, posgrado, etc… es inevitable sentirme perdedora y con mucha tristeza y dolor en muchas ocasiones porque siento que yo soy quien merece muchas de esas cosas que por hoy no tengo y me esfuerzo por mostrar lo mismo en mi facebook.
Quiero demostrar que tengo una vida divertida y exitosa y figurar además como una persona bella y popular. Han habido ocasiones en que paso horas modificando mi perfil, mi información y buscando las mejores fotos para descrestar y sacarle la piedra a más de uno, en especial a las mujeres, me gusta sentir que causo envidia y soy supremamente dependiente de los “like” si una publicación no tiene tanta acogida es probable que luego luego la elimine porque quiero que me vean brillante y excepcional.
Y con los chicos que me gustan es sumamente peor, me pone con mucha ansiedad y angustia si no me dan “like” y ni se diga si se lo dan a otras viejas, siento mucha intolerancia y siento que ya no les importo, sin mencionar que me les averigüo toda la vida por este medio en la medida que tengan publicaciones, miro detalladamente cada foto, álbum y contactos , especialmente si son familiares o amigas bonitas a ver que les encuentro. Soy una especie de “reina del espionaje” por facebook al punto que luego me cuentan cosas de su vida que yo ya sabía porque me enteré espiándolos, he llegado al colmo de crear perfiles falsos muchas veces para poder agregar a sus amigos sin que lo noten.
La cosa es que esto me pone muy mal, me genera una dependencia que se incrementa con cada uno de estos actos y me hace sentir aún mas insignificante porque nuevamente empiezo a vivir su vida y no la mía y termino sintiéndome una perdedora al ver que no tengo toda la atención que yo quiero por este medio y que otra gente si lo logra. Por hoy siento que facebook me genera demasiada dependencia, envidia y además me quita mucho tiempo porque es inevitable y repetitivo consultarlo una y otra vez aún cuando siento que ya lo vi todo y no hay mas novedades. Gracias por el servicio y serenas 24 horas.
"Todo el tiempo estoy al pendiente de lo que ocurre en facebook"
Hola mi nombre es Me y soy neurótica.
Es verdad, desde que apareció la tecnología y están las redes sociales mis emociones estallan, desde el amanecer, hasta el anochecer y he llegado a tener momentos de ansiedad y hasta cierta locura. Es muy difícil que tenga control naturalmente con mis emociones en cuanto a pareja se trata, tengo celos, miedo de que me dejen, ira y frustración porque nunca terminan de complacerme.
Desde aparecieron las redes sociales como el facebook, me volví presa de la ansiedad, de la angustia por saber paso a paso que hace mi pareja, a dónde va, con quién habla, quiénes son sus amigos, y de pronto me doy cuenta que vivo una obsesión continua porque no puedo dejar de ver el contenido de su página. Lo que me ha producido mayor locura es el hecho de que tenga amigas que yo no apruebo, me produce enojo e ira las mujeres que lo siguen, las que le escriben, esas “supuestas” amigas que tiene, y muchas veces no me gustan las fotos que publica a menos que esté yo a su lado.
Estas conductas me han producido mucho dolor, tristeza, y he estado muchas ocasiones fuera de control. Afortunadamente tengo mi terapia aquí en Neuróticos Anónimos en Línea en donde me ayudan con estas emociones que tengo en cuanto a redes sociales se trata puesto que gracias a la terapia he podido abstenerme de ver el contenido que me hace daño intentándolo cada 24 horas, concientizando que no tengo tolerancia para vivir todas estas emociones que me llevan al borde de la locura e intentándolo poco a poco. Por hoy, cuando me dejo guiar y evito entrar a ver el contenido que tiene en el facebook mi pareja he logrado sentirme bien, he dejado de lado el dolor e incluso la dejo de ver con sufrimiento. Gracias por el servicio 24 horas.
"No tolero lo que mi novio tiene en su página de facebook"
RESENTIMIENTOS HACIA EL PADRE.
Hola a todos los que nos leen, soy princesita y soy neurótica, agradezco al PS y al Comité que me permite ponerme bien a través de este Servicio de Transmisión del Mensaje.
Para mí ha sido muy duro reconocer que le tengo resentimiento a mi papá, porque a pesar de tener tiempo en la terapia de 12 pasos, sigo pensando que yo quiero mucho a mi papá y que no puedo tener resentimiento hacia él, porque en mi mente neurótica solo existen bonitos recuerdos……
Los recuerdos que tengo de él, es siempre sentir miedo a que llegará el día sábado, porque era el día en que él tomaba, cuando se alcoholizaba y no paraba hasta lunes o martes, verlo muy tomado, verlo perdido en el alcohol, siento un alcohólico pasivo, eso sí, escuchando a Chente, Rocío Durcal, Ana Gabriel, Salsa, Cumbia, la Sonora Matancera, la Sonora Dinamita y no sé que tanto….. lo recuerdo de mal humor cuando tenía abstinencia de alcohol, enojado, irritable, me acuerdo que llegaba de malas, yo cuando lo veía entrar sentía uffff, salvación este sábado no tomó, será una semana tranquila.
Me está costando trabajo escribir esta experiencia, me bloqueo mucho, porque pienso que quiero mucho al padre, a pesar de que hizo muchas cosas que no me gustaron y que me resentí por ello. Lo encontré con su amante, una vez saliendo de la secundaria siempre pasaba al taller a saludarlo y a darle un beso y mi mamá me mandaba a pedirle dinero, cosa que siempre odié, y en una ocasión lo encontré con una señora gorda y fea y una niña como de unos cuatro o cinco años mas o menos, y él estaba cariñoso y afectivo y cuando llegué fue ver la escena de que era su amante.
Esto, me alejo inmediatamente del padre, me dijo ‘vete para la casa, allá hablamos’, la tipa le gritaba…. ‘Chucho, chucho, pelame, no me dejes aquí’, yo iba con mis amigas de la escuela y vieron la escena y esa vez recuerdo que caí en una profunda depresión, mi Dios omnipotente era un simple normal, no sabía qué hacer?, le digo a mi mamá? lo que ví? Le confirmo a la madre que sus sospechas son ciertas?, el padre tiene otra familia y con hijos?, y si se divorcian será por mi culpa?, si yo habró la boca yo seré la culpable de que esta farsa se termine y yo lo habré provocado?, podré vivir con ello toda mi vida?, llevar sobre mis hombros que destapé al padre, la burla que sentía de las amigas, me sentí mal, lloraba, a los 12 años ya conocía la depresión, la tristeza, las ganas de cometer suicidio y querer desear que lo que vi hubiera sido un mal sueño y que no era cierto……
Tomé la decisión de quedarme callada, pero con mucho dolor, sentía que estaba traicionando a mi mamá, me sentí cómplice del padre, y mi papá quiso comprar mi silencio con dinero, pero yo solo sentí odio y rencor, sentía ganas de pegarle, ganas de gritarle eres un maldito, eres un mentiroso, me has utilizado como una herramienta para pelear con la madre, me metes rencores en contra de mi mamá diciéndome que ella es ‘mala’ y que tu eres una víctima de mi mamá…..
Sentía tanto coraje, sentía odio por mi papá y una gran desilusión, una profunda tristeza y no podía ver a mi mamá a los ojos. Cuando la miraba yo quería llorar, bajaron mis calificaciones en la escuela, sentía todo el tiempo angustia que esa infidelidad no podría seguir oculta por siempre y qué iba a pasar cuando la madre se enterara?…… para no hacer el cuento largo, la madre se enteró pero por otros medios, me tocó vivir un proceso de divorcio bien doloroso, y casi no hablo de esto en el grupo, porque lo quiero bloquear, lo quiero borrar…
Quiero decirme que fue a otra persona la que le tocó vivir todo lo que yo padecí, he borrado toda mi vida en Provincia, no la deseo recordar porque me causa dolor, y reconocer que tengo resentimiento con mi papá me da dolor porque para mí era superman, y resultó un borracho, un infiel, un egoista, y bien enfermote, la verdad no puedo seguir escribiendo….. agradezco que me hayan leído y gracias por su tolerancia.
Hola mi nombre es ME y soy neurótica…
El inicio de la neurosis en mi niñez… quiero recordar y se me vienen muchas ideas a la mente, creo que desde que fui creciendo fui una niña llena de neurosis, recuerdo que en la niñez estuve rodeada de miedo, soledad e inseguridad. Miedo a la madre, soledad porque aunque tenía hermanas, ellas eran más grandes que yo, e inseguridad en el colegio, rodeada de gente con la que no me podía adaptar, niñas con las que no podía sostener una amistad porque me llenaba la inseguridad.
Viví lejos del padre muchos años, eso me llenaba de tristeza, creo que así fue el inicio de la neurosis en mi niñez, tristeza, lágrimas, depresión, angustia, miedo y mentiras, solía mentir mucho por miedo, al regaño de la madre, mentía por adaptación ante el medio social en el que me rodeaba, mentía por el sentido de permanecer bien ante los ojos de los demás.
En el inicio de la neurosis en mi niñez, fue creciendo la dependencia a todo, a la madre, al qué dirán de mi, que pensarán de mí, estará bien lo que digo? o estará mal?, fui careciendo de iniciativa propia, todo lo decidía la madre, y yo me fui bien adaptando a eso, hasta que con el tiempo deje de tener decisión, fui una niña carente de decisiones propias.
Así fue el inicio de la neurosis en mi niñez, por lo que fui procreando a una joven llena de neurosis, y a una mujer que soy ahora, una mujer neurótica, con depresión, inseguridad, miedo, angustia, dependencia etc. Fue solo cuando llegué a Neuróticos Anónimos en Línea, en donde me dijeron que todos esos síntomas podían desaparecer cada 24 horas, y no me mintieron. Efectivamente en Neuróticos Anónimos en línea, me han regalado a otra persona, hoy soy una mujer que cambió sus viejos conceptos, cambió el miedo, la inseguridad, la angustia y la dependencia por ser una mujer que puede tomar sus propias decisiones, hoy tuve un despertar espiritual sabiendo que yo tomo mis decisiones basadas en ese Poder Superior en el cual creo.
Hoy, gracias a Neuróticos Anónimos en Línea, he dejado atrás la niña neurótica por la mujer que hoy intento ser cada 24 horas, una mujer feliz y libre. Gracias por el servicio, 24 horas.
Hola, soy Estefanía y soy neurótica.
Nunca me había planteado que los problemas emocionales que siendo adulta he estado arrastrando o arrastro, podían estar ya en la niñez, es por ello el interés en el inicio de la neurosis en mi niñez.
Sabía que, como enfermedad familiar, padecí el alcoholismo en mi familia y comprendía las consecuencias que esta enfermedad podía tener en mi desarrollo como persona y en el desarrollo de todos los miembros de mi familia, pero nunca me había contemplado como un ser individual, independiente de la familia y del alcoholismo.
Ahora que estoy en Neuróticos Anónimos en Línea, he podido observar mi niñez. Independientemente de que la neurosis haya sido, en mayor o menor medida, consecuencia del alcoholismo en mi familia, la cuestión es que descubro en mí la neurosis ya como niña.
No puedo decir, que en el inicio de la neurosis en mi niñez yo fuera un “caso perdido”: me relacionaba con amigas y compañeras, con mi familia, no faltaba a clases, aprobaba las asignaturas, no me metía en problemas…en fin, aparentemente todo era como cabía esperar.
Pero ahora me doy cuenta de la imaginación desbordante que yo tenía. Pasaba muchas horas imaginando cosas. Recuerdo que imaginaba que era hija de otra familia, también imaginaba que podía abandonar mi casa; leía muchos, muchos libros, leía todo lo que caía en mi mano; durante muchos años dormí en la misma habitación que mi hermano, porque tenía miedo por las noches y, cuando sobre los diez u once años por fin me animé a dormir sola, tenía pesadillas por las noche.
Creo que la imaginación es normal en los niños, incluso debe ser saludable; también pienso que la curiosidad intelectual y por conocer, está bien, es gratificante…pero creo que tanto una cosa como otra las utilicé para escapar de un ambiente familiar que, sin bien no era terrible, sí que era opresivo; y creo que también utilicé estas conductas para empezar a escapar de mí misma.
En el inicio de la neurosis en mi niñez, aunque no era una niña introvertida y me relacionaba aparentemente sin problemas, por determinados periodos, durante mi niñez, mi adolescencia y mi juventud, era extremadamente tímida. En algunos periodos, era capaz de no hablar en una reunión de personas, salvo si éstas eran de total confianza. En aquellos momentos, lo que sentía era una extraordinaria vergüenza de mí misma. Sentía que lo que yo pudiera ser o decir, o hacer, no le interesaba a nadie y que no estaba a la altura de las demás jóvenes de mi edad.
Desde niña me sentía muy protectora de mi hermano, cuatro años menor que yo, y ello, ya incluso en la vida adulta, me ocasionó problemas y mucho sentimiento de culpa.
Durante el inicio de la neurosis en mi niñez, el sentimiento de soledad era también constante. Incluso con un buen grupo de amigas, durante mi juventud sentía una sensación de soledad que hasta me llegaba a oprimir físicamente. Era como si la soledad se materializara y ocupara toda la habitación y yo quedara aplastada por ella.
Es doloroso darse cuenta de que en la niñez ya tenía estos problemas. Pero mucho más doloroso ha sido sufrirlos durante toda mi juventud y mi vida adulta. En Neuróticos Anónimos en Línea, he encontrado la oportunidad de hacer algo para cambiar estas actitudes y comportamientos.
Creo que no he cumplido ninguna de las expectativas sobre mí misma y mi vida que tenía en la niñez y la adolescencia, pero ahora estoy dejando a un lado las expectativas y el sufrimiento que me causan y lo que tengo es esperanza en el futuro, aunque sin olvidar que sólo puedo vivir en el presente, no en el futuro o en el pasado, sino vivir hoy, estas 24 horas que tengo, en este momento. Gracias por el servicio, 24 horas de serenidad.
Hola mi nombre es Beatriz y soy neurótica
hablar del Inicio de la neurosis en mi niñez me causa sufrimiento y tristeza, porque cuando estaba pequeña no sabía qué era lo que me pasaba, sentía rechazo de los niños, no me podía relacionar con ellos, siempre me sentí menos que ellos, yo sentía que lo que yo opinaba nadie lo tomaba en cuenta, casi por lo regular me juntaba con gente mayor y empecé a pensar como adulta, entonces no me sentía adaptada con los chicos y chicas de mi edad, siempre estuve sola, me daba miedo platicar, mi madre siempre juzgándome lo que ocasionaba que me diera miedo hablar, mis compañeras se burlaban de mi y se aprovechaban que yo me dejaba para insultarme y yo me guardaba todo.
Siempre estaba llorando, siempre llegaba a mi casa llorando y platicándole a la madre todo lo que me hacían y llorando, me la vivía envuelta en el llanto y no podía defenderme.
En la primaria tuve a una compañera que me amenazaba, me decía: si no me das de tu torta te voy a pegar y siempre se la daba, me daba mucho miedo, siempre viví así, llena de represión y angustia y no podía expresar mis sentimiento.
Una vez la madre me dijo no te rías así de fuerte, tienes que ser seria, compórtate y pues así pase mi niñez acumulando toda la neurosis sin saber que era lo que me pasaba pero al llegar a Neuróticos Anónimos en Línea me di cuenta que era neurosis lo que tenia pero poco a poco voy sacando todo el resentimiento que fui acumulando este tiempo y con la ayuda del Poder Superior voy superando esta enfermedad. Muchas gracias compañeros serenas 24 horas.
"...Jamás había detectado que el dinero había sido un fin y no un medio en mi vida..."
A medida que fui creciendo, mis ambiciones por ver satisfechas mis ilusiones se salieron de mi control para empezar a ocasionarme problemas. Jamás había detectado que el dinero había sido un fin y no un medio en mi vida. Pero el diablillo de la neurosis me impidió verlo como tal. Empecé a tener una actitud enferma por tener encontrarme algún billete o moneda en el suelo de camino a la escuela. Cada domingo esperaba con ansiedad que mi abuelo nos visitara para comer con nosotros pero el momento esperado era cuando veía como abría su monedero y sacaba algunas monedas. Al principio, no le daba importancia a la cantidad que nos entregaba. Tan solo era la sensación de tener el capital para poderme comprar todas las golosinas que se me antojaran en la cooperativa de la escuela. Poco a poco, empecé a ver que el dinero me daba los amigos que mi propia personalidad tímida y acomplejada me impedía establecer relaciones sanas con mis compañeros (as) de la escuela. Me sentía poderoso, importante, seguro de mi mismo y sobre todo querido y admirado por aquellas personas que deseaba que me tomaran en cuenta y envidiado por quienes deseaba ver humillados. Dentro de mí crecía una idea distorsionada del uso que debía de darle al dinero. Entonces, lo que me daba mi familia no era suficiente. Necesitaba tener más dinero para poder complacer los caprichos y obsequios que me pedían las personas a quienes yo deseaba impresionar. Empecé por quedarme con los cambios después de hacer algún mandado. Después le siguieron los pequeños robos en la tienda de la esquina. Por las noches el insomnio y el temor a ser llevado a la cárcel me hacía perder la tranquilidad viviendo un continuo malestar de culpa y arrepentimiento.
Muchos ejemplos más de ahorrar de una forma desmedida solo sintiendo un placer malsano de llegar a mi casa, agregar los billetes de las propinas que las personas me daban por mis servicios como escribiente en un escritorio público, me hacían sentir una euforia desmedida, de sentirme Rico McPato y sentir una locura al aventar los billetes e impregnarme con el olor del papel moneda. Sentía un enorme ambición por acumular más y más dinero e imaginarme que algún día tendría el suficiente para viajar por todo el mundo. Por vestirme en las tiendas de ropa más exclusivas y ver mi cuerpo adornado de alhajas de todo tipo. El oro fue siempre uno de mis metales favoritos por ese enigmático color que tenía para causarle un efecto hipnótico y disfrutar de su peso cuando tenía algún objeto fabricado con ese material.
Y qué decir del dolor que me causaba invitar a salir a alguien. Mi cabeza se volvía una caja registradora señalando cada uno de los importes de los gastos en los que iba incurriendo. El costo de la entrada al cine, las gasolinas compradas, la cuenta por la cena digerida y el taxi de regreso a casa. Me reprochaba lo que hubiera hecho con todo ese dinero. Por supuesto que ya no disfrutaba esa salida y menos, si no había al menos un beso o una caricia que compensara el dolor que me había ocasionado desprenderme de mis amados billetes.
Una de las últimas trastadas cometidas por mi defecto de carácter fue haberle pedido dinero prestado a un amigo de la universidad para pagar un evento realizado en el MBV. Aquella ocasión, a pesar del malestar de sentirme jodido ante este amigo, le pedí el importe exacto del mismo, dando mi palabra de que le cubriría el adeudo comprometido. El tiempo pasó, fui al evento y, a pesar de que mi conciencia me recriminaba la morosidad con que estaba actuando, me rehusé a pagarle el dinero. Ignoraba sus correos, no contestaba sus llamadas y hacía caso omiso de las presiones de los amigos que me exigían que cumpliera con mi palabra. Ese dinero jamás lo pagué.
En el grupo, mi actitud enferma también tuvo repercusiones. Cuando yo llegué escuché aquello: “No se pagan derechos ni cuotas”. Lo que parecía que me había dado cuenta es que el enunciado también decía: “nos mantenemos con nuestras propias contribuciones voluntarias” de modo que me desconcerté cuando empezaron a pasar la canastita de la Séptima Tradición. Ya fuera por vergüenza o para que no me dijeran nada como comencé a aportar cantidades mínimas. Lo que descubrí poco a poco, al escuchar a los compañeros regalar su historial y a comentar el mío, es que la avaricia produce un profundo sentimiento de culpa y rechazo a uno mismo. Para mi desgracia, descubrí que era emocionalmente incapaz de dar algo sin esperar nada a cambio. Cuando comencé a aportar en los gastos comunes del grupo y a participar en los servicios fue despertar a una experiencia que jamás había vivido: la alegría de dar. Y entendí que lo que dice la Séptima Tradición de que la cesta es donde se depositan las aportaciones, es el lugar donde se une lo material con lo espiritual.
Después de comentar en tribuna el dolor que me ha causado este defecto y los calificativos que recibí de las demás personas (avaro, tacaño, poquitero, agarrado, etc., pude poner en práctica las sugerencias que me daban. Ahora, gracias a NA he aprendido a desprenderme del dinero sin dar oportunidad a las cavilaciones de si es mucho o es poco. Darme a mí mismo y a los demás es un buen principio. También hacer pequeños o grandes obsequios de vez en cuando, sin esperar recibir algún beneficio posterior, ha sido un gran antídoto. Algo que me han dicho mis compañeros es que el dinero, como la salud y las demás cualidades que tenemos, no son mías: le pertenecen a un Poder Superior. Mi anterior padrino me decía que el dinero es redondo porque se hizo para rodar o ¿no? Otra medida que me ha ayudado ha sido utilizar las cosas que me duele usar. Como aquel traje carísimo que siempre guardaba en el armario para las grandes ocasiones que nunca llegaban.
Por supuesto, esto ha sido de la mano del apadrinamiento para poner en práctica el Sexto y Séptimo Paso para que esté dispuesto a dejar que un Poder Superior me libre del sufrimiento que me causa este defecto cuando Él lo crea conveniente.
El dinero que yo producía no era suficiente y eso me hacia sentirme mal como hombre, papá y esposo
Mira, especialmente los últimos años me he visto envuelto en una situación económica bastante dura y me trabajo no me estaba produciendo las cantidades que yo necesitaba para cumplir con mis responsabilidades y mis necesidades, tengo 2 casas una en USA y otra en Juarez, México, y yo venia a Juarez cada semana a ver a mi familia por unos días y después regresaba a USA a trabajar.
El dinero que yo producía no era suficiente y eso me hacia sentirme mal como hombre, papá y esposo; esa molestia se empezó a convertir en enojo, inseguridad, resentimiento en contra de mi pareja por pensaba mi mente que si ella no hubiera tenido a nuestra bebita no estaría yo así y empecé también a desarrollar ataques de pánico y de ansiedad, que comenzaron de repente, y eran muy severos, al punto que me llegaron a inmovilizar y me sentí más mal que nunca porque decía mi mente: sin hacer dinero, enfermo, medio loco, sin saber si iba yo a estar con vida al otro día porque sentía yo que algo grave me estaba pasando y que me iba yo a morir…
mi mente era una fuente de locos pensamientos y dolores somáticos que era bastante severos y me llevaron al hospital varias veces aparte el modo que yo me sentía adentro de mi sentía que me estaba volviendo loco y no podía recuperarme a pesar de los medicamentos que me daban cuando entré al programa estaba completamente desesperado y te digo que yo decía que este era mi ultimo esfuerzo.
Me llevo un tiempo pero empecé a sentirme diferente, como que fui recobrando una parte mía que estaba sin esperanza y fue poco a poco que primero me fui sintiendo mejor, ya no sentía esos ataque tan fuertes y mi mente a veces se encuentra más tranquila y empece a notar que si tuviera yo dinero o no me sentía en paz.
Te digo que aun sigo con temores especialmente cuando me alejo del programa me doy cuenta que mi enfermedad es una enfermedad de adentro y que se expresa hacia afuera en formas diversas pero todas son con dolor y sufrimiento; te digo una una vez mas que sí me sigo alocando, que a veces me dan ataques de ansiedad pero no en comparación como antes que entrara yo al programa siento la diferencia y me da gusto compartirlo contigo mira no he sido consistente con el programa cien por ciento pero te digo que a pesar de eso dios me hasta ayudando a entender que sí existe y que nos dio este bendito programa para ayudarme, para rescatarme de una vida equivocada y llena de miseria.
Doy gracias e que la vida me trajo aquí para empezar a curarme. Sí, el dinero es necesario para poder complementar nuestra necesidades pero no es el portador de felicidad y amor no lo es. Dios sí lo es, el amor y la recuperación si lo son.
Eso es lo que puedo compartir, gracias por el servicio.
"...Como me duele la vida y cómo sentía yo la desesperación de no haber sido un buen padre..."
Estas fechas para mí son muy pesadas y dolorosas ya que en este mes perdí a mis dos hijas. Estas tragedias cambiaron el curso de mi vida me sentía tan culpable, mal padre y mal ser humano desde que la primera falleció. Esto fue hace varios diciembre ya que un borracho la mató cuando le pegó a su carro por atrás y la desnucó y ese día fue el 31 de diciembre a las 12 de la noche.
Al compartir esto con ustedes me trae el recuerdo de ella y no puedo contener las lágrimas. Fueron días de turbulencia y una locura y yo estaba desconectado completamente de la realidad y de mi ser, de todo. Viví momentos de mucha locura silenciosa porque en ese tiempo no sabía cómo expresar mis emociones y mi dolor. Eso me llevó cerca de la muerte espiritual pues no sentía quién era o lo que era y me separé de todo y de todos y el dolor y la culpabilidad iban conmigo a todas partes todo eso eventualmente me llevó al psiquiatra y tomé medicinas y demás pero una noche cuando estaba con una hermana sentí una tristeza, una soledad y una desesperación que no tengo palabras para explicar, me levanté y salí de esa habitación y me fui a mi cuarto y allí tratando de escapar de esas emociones empecé a buscar unas cosas en mi escritorio y entre papeles viejos y carcomidos encontré un viejo papel que siento mi hijita puso ahí para que yo lo leyese era la oración del perdón. Y ese perdón siento que era para mí para que yo me perdonara por las cosas que hice de mal juicio pero más dolorosas fueron las que no hice como decirle que la amaba que la quería que era mi tesoro que era mi vida que era un ser muy hermoso y muy amorosa.
Como me duele la vida y cómo sentía yo la desesperación de no haber sido un buen padre, mi hija sufría pues le daban ataques epilépticos y se desmayaba mucho y yo con ella porque me siento culpable porque yo pensaba que fue por mi culpa por lo que ella murió. Esta es una razon por la cual estas fechas son muy pesadas a veces pienso que debería gozarlas más y vivirlas más intensamente pues esta es la primera vez que comparto esto, sé que si sigo curando estas experiencias si podría curar el sentimiento. Siento que el grupo es una experiencia espiritual. Porque nosotros tenemos una oportunidad muy grande de conocer a Dios, como cada quién lo conciba, mediante este programa porque nos ayuda a conocernos a nosotros mismos, nos guía a meternos hasta dentro de nuestra alma para que saquemos todas las cosas que ya no sirven.
Gracias por el servicio, serenas 24 horas.